Por Teodoro Díaz TEGUCIGALPA, 18 (ANSA)- Al presidente electo de Honduras, Juan Orlando Hernández, nada le preocupa más que gobernar con un Congreso Nacional dirigido por los partidos de oposición, por lo que hace todos los esfuerzos para que ese poder del Estado sea controlado por el oficialismo como usualmente se hizo cuando imperaba el bipartidismo.
    Hernández, que tomará posesión el próximo 27 de enero, fue electo presidente por el Tribunal Supremo Electoral con resultados que los partidos de oposición calificaron de "fraudulentos".

    La oposición los calificó de esa manera por la supuesta falta de transparencia y manipulación en el conteo de los votos de las elecciones generales realizadas el 24 de noviembre, que rompió el bipartidismo de derecha (el gobernante Partido Nacional y el Partido Liberal) que históricamente gobernó en Honduras.

    El Congreso Nacional, conformado por 128 diputados, estará integrado a partir del 25 de enero por 48 diputados del gobernante Partido Nacional (al que pertenece Hernández), 37 del partido izquierdista Libertad y Refundación (Libre), 27 del Partido Liberal, 13 del Partido Anticorrupción (PAC), 1 de Unificación Democrática (UD), 1 del Partido de Innovación y Unidad (Pinu) y 1 de la Democracia Cristiana (DC). El partido Libre, dirigido por el derrocado ex presidente Manuel Zelaya, y el Partido Anticorrupción, conducido por el presentador de televisión y narrador de fútbol Salvador Nasralla, firmaron el pasado martes el "Gran Acuerdo de la Oposición por la Gobernabilidad de Honduras", para hacer oposición en el Congreso a la administración de Hernández. El pacto también fue suscrito por la única diputada del Pinu, Doris Gutiérrez.

    El Partido Liberal rehusó la invitación para que también firmara el acuerdo para conformar la mayoría de diputados que se requiere en el Congreso para nombrar la Junta Directiva, con el propósito de que no quedara en manos del oficialismo.

    Un sector de la dirigencia del Partido Liberal se inclina a apoyar al oficialismo para que controle el Congreso, porque rechazan que Zelaya, derrocado por un golpe de Estado en junio de 2009, tome fuerza en el parlamento para hacer realidad su sueño de establecer una constituyente para la emisión de una nueva constitución.

    Libre y el PAC, ambos de reciente creación, pretendieron infructuosamente impugnar las elecciones generales, y sus esfuerzos, al igual que el oficialismo, se enfocaron a lograr el control del Congreso.

    Dirigentes de Libre y del PAC denunciaron que el oficialismo ofrece fuertes sumas de dinero a diputados de la oposición para que apoyen a Hernández en la estructuración de la nueva junta directiva del Congreso. El Partido Nacional requiere 17 diputados de la oposición para alcanzar los 65 que necesita para tener mayoría simple y controlar la presidencia del Congreso.

    Hernández afirmó que los partidos de oposición quieren "atentar contra la gobernabilidad" de su administración, y sostuvo que el presidente del Congreso Nacional debe surgir de los 48 diputados del Partido Nacional.

    La ex candidata presidencial de Libre, Xiomara Castro, esposa de Zelaya, dijo que "el pueblo decidió que en un poder del Estado hubiera oposición para poder defenderlo y este es un compromiso con el pueblo". Indicó que Libre siempre estará del lado del pueblo y que en un acuerdo de oposición "no debe prevalecer el tema de la ideología, sino los intereses de la población". La diputada Doris Gutiérrez manifestó que "este es un momento histórico para todas las fuerzas políticas, o nos plegamos al oficialismo o respondemos al pueblo que confió en nosotros". El ex presidente Rafael Leonardo Calleja (1990-1994), del mismo partido de Hernández, expresó que para la gobernabilidad del país el presidente del Congreso debe ser del Partido Nacional, porque "esta misma situación se ha dado a lo largo de la historia, cuando el presidente del Congreso es afín al titular del Ejecutivo, para evitar que haya una crisis". Callejas dijo que el oficialismo podría establecer una alianza con cualquier partido de oposición, menos con Libre, "porque en este momento gobernamos el país y porque estaríamos en permanente conflicto, no tiene lógica para mí una alianza porque nuestros pensamientos y los Libre son muy diferenciados".

    La nueva junta directiva del Congreso, conformada por un presidente (para un período de cuatro años), seis vicepresidentes, dos secretarios, dos prosecretarios y dos secretarios alternos, cargos que duran dos años, deberá estar integrada el próximo jueves, dos días antes de la instalación oficial para el periodo 2014-2018. El pacto firmado por Libre, PAC y Pinu tiene como propósito también reformar o derogar en el Congreso los nuevos impuestos y aumento a los combustibles aprobados a petición de Hernández, y proponer la aprobación de una nueva ley electoral que incluya el voto electrónico. 
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