Honduras continúa bajo alerta debido a la cadena de temblores que desde hace tres semanas sacude el norte del país y por las primeras lluvias de mayo, fenómenos que han dejado dos desaparecidos y daños materiales por cuantificar.
En los caribeños departamentos de Atlántida y Cortés, una cadena de sismos, de magnitudes de entre 3 y 5,6 en la escala abierta de Richter, mantiene alarmados a los vecinos de varias comunidades, principalmente los que viven en casas de adobe, muchas de las cuales han resultado dañadas.

Los movimientos de tierra se incrementaron en las últimas tres semanas de abril, por lo que la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) declaró alertas preventivas en Atlántida y Cortés.

Los temblores de abril dejaron al menos seis personas heridas, otras 129 evacuadas y unas 80 viviendas de adobe dañadas.

Según el titular de Copeco, Lisandro Rosales, los pobladores de las zonas afectadas tendrán que acostumbrarse a los temblores, porque son producto del acomodamiento de placas de la corteza terrestre en el Caribe.

"Se mantiene la alerta amarilla (preventiva) y se sigue trabajando en análisis técnicos para determinar con mayores detalles las causas de los temblores", dijo Rosales.
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