Dos mil 752 personas murieron asesinadas en apenas cuatro meses pese a la Operación Relámpago, implementada desde noviembre hasta hoy para frenar la criminalidad en Honduras.
Sólo del 1 de noviembre de 2011 al 31 de marzo de 2012, los patrullajes combinados entre policías y militares desarrollados como parte de la estrategia gubernamental no salvaron a esas personas y tampoco la Policía Nacional fue depurada, criticó el Observatorio de la Violencia.
El grupo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras informó que, según los datos obtenidos de la propia autoridad policial, las muertes violentas alcanzaron un promedio de 18.11 por día.
Esta cifra casi es similar al 19 de promedio diario registrado antes de la Operación Relámpago, en virtud de la cual patrullan 14 mil policías juntos a 400 soldados por las zonas más afectadas por la criminalidad en el país.
El Gobierno de Porfirio Lobo movilizó estas fuerzas a raíz del escándalo provocado por la ejecución a sangre fría de dos jóvenes universitarios, el 22 de octubre de 2011, por policías miembros de bandas dedicadas al crimen, robo, secuestro y extorsión.
Transcurridos casi seis meses, estos carteles del crimen organizado siguen prácticamente intactos y los policías miembros de ellos continúan en puestos de mando, denunció el Observatorio de la Violencia.
Poco después del doble crimen contra los universitarios también murió acribillado a balazos el analista político y experto en temas de narcotráfico Alfredo Landaverde, sin que hasta la fecha se hayan determinado responsabilidades al respecto, añadió, en su último informe.
La impunidad que rodea a ambos casos contradice las afirmaciones del presidente Lobo, quien aseguró que el Gobierno pondría todo su empeño en esclarecer estos hechos y pidió a la población mantener la fe en que ganaría la partida a los delincuentes con la Operación Relámpago.
El Heraldo, diario hondureño, puntualiza que si bien son halagadores los resultados en algunos barrios tomados por fuerzas policiales y militares, la violencia migró a otras zonas.
No obstante, en marzo de 2012 se aprobó en Consejo de Ministros un decreto para extender por 90 días más la estrategia, cuestionada porque no ataca factores desencadenantes de la violencia como la pobreza, el desempleo, y otros.
Este programa no combate el sicariato, modalidad que genera más asesinatos sobre los cuales los patrullajes carecen de efecto, porque de forma previa al crimen son seleccionados la víctima, las rutas y sitios que concurre, opinó la directora del Observatorio, Migdonia Ayesta.
Para la rectora de la UNAH Julieta Castellanos, los resultados pésimos de la política anticriminal de Lobo responden a la falta de órganos de inteligencia debidamente preparados en el territorio.
Honduras cerró el año 2011 con siete mil 104 muertos, por lo que acaparó el récord de la nación más violenta en el mundo, incluso por encima de otros en guerra o con mayor presencia del narcotráfico, señaló el Comisionado de Derechos Humanos.
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